miércoles, 20 de agosto de 2014

Anemia Ferropénica (por carencia de hierro) Dr. Jimmy Borja


ANEMIA FERROPENICA

(POR CARENCIA DE HIERRO)

Dr. Jimmy Borja Castro

Médico Pediatra

 

La anemia es una de las principales enfermedades de la niñez con una alta prevalencia en nuestra población que puede ir desde el 20% hasta el 75% en distintas áreas del país. El déficit de hierro y su incidencia en la anemia va a producir alteraciones en el crecimiento y desarrollo psicomotriz del niño.

Causas

La principal fuente de hierro se encuentra en los alimentos (carnes rojas, hígado, vísceras, huevo, carnes oscuras de aves (pato), atún, salmón, granos, frutos secos, lentejas, legumbres secas). Las pérdidas se producen por la descamación de células de la piel y mucosas así como por sangrados invisibles, la mayor demanda además se da en los primeros años de vida y en la adolescencia donde hay un crecimiento de los tejidos corporales. El déficit de hierro se dará entonces por un desequilibrio entre el aporte y la pérdida o mayor demanda.

En el primer año de vida el lactante requiere entre 200 a 500 mcg de hierro  para un adecuado crecimiento. La  leche materna es deficitaria de hierro, y las leches en formula aún más , por ello se debe de indicar una suplementación con hierro a partir de los 4 o 6 meses que se inicia la alimentación complementaria, junto con vitamina c que mejorará la absorción del mismo (la principal  fuente de vitamina c está en los cítricos, y hay que desterrar la idea que los cítricos producen alergia en los niños).

Las reservas de hierro en los lactantes provienen del aporte materno en el tercer trimestre del embarazo, los cuales se van a agotar en el 4° mes de vida, por lo que hay una caída de la hemoglobina en los lactantes a esa edad y es en ese momento cuando debe de iniciarse la suplementación con hierro. Los nacidos prematuros, con bajo peso o hijos de madre diabéticas tienen pobres reservas de hierro por lo que sus niveles de hemoglobina pronto caerán en los primeros meses.

Pérdidas

En el momento del nacimiento puede por diversos motivos ocurrir una transfusión de sangre del feto a la madre al demorar en clampar el cordón umbilical y poner al niño por encima de la madre, lo que puede llevar a anemia ferropénica en el periodo neonatal.

Ocurre así mismo sangrado digestivo en infantes que toman leche de vaca  y que tienen infecciones recurrentes del intestino y pueden llevar a anemia,  también hay otras enfermedades renales (nefropatías) Y digestivas (enteropatías), así como trastornos vasculares y de la coagulación que pueden contribuir a la anemia ferropénica en niños.

Consideración especial merecen las adolescentes que inician con su periodo menstrual, ya que tendrán pérdidas sanguíneas periódicas que pueden conllevar a anemias ferropénicas crónicas.  

Síntomas de anemia ferropénica

Los síntomas pueden ser diversos, inicialmente se tendrá disfunciones cognitivas, cómo déficit de atención, disminución del rendimiento escolar, dificultad en el lenguaje y memoria, irritabilidad. Además de lo anteriormente mencionado pueden aparecer otros síntomas como cansancio, debilidad, apatía y desinterés en el juego.

Hay otros trastornos como la pica (el niño quiere comer tierra) y la pacofagia (consumo excesivo de hielo).

Al examen físico la palidez en piel y mucosas ocurre cuando las cifras de hemoglobina están por debajo de 7 g/dl, hay otras alteraciones como la caída o fragilidad del cabellos, las uñas frágiles (coiloniquia), y  una lengua hinchada, pálida y lisa (glositis), se puede oír un soplo cardiaco, el corazón está más acelerado (taquicardia), incluso hay cuadros neurológicos como migraña.

Diagnóstico

Usualmente nos basamos en la evaluación de la hemoglobina para determinar si existe o no anemia, sin embargo hay otros valores a considerar para evaluar esta condición aun antes de su inicio, la evaluación de la Ferritina (proteína almacenadora de hierro) es un buen indicador antes de que se evidencie la anemia, una cifra inferior a 12 mcg/L indica disminución de los depósitos de hierro  y una cifra por debajo de 7 mcg/L una franca depleción.

Hay otras pruebas complementarias que se pueden realizar además de la ferritina sérica, está el hierro sérico (Fe< 30 mcg/dl), la Capacidad Total de Fijación del Hierro Aumentada (TIBC>480 mcg/dl), saturación de transferrina descendida (FE/TIBC < 10-16%), claro todas estas pruebas no son muy frecuentes de hacer.

La prueba más conocida que es la hemoglobina en la cual ya se considera anemia a niveles por debajo de 11g/dl.

Cuando haga un hemograma a sus hijos encontrará otros resultados VCM (volumen corpuscular medio) cuyo valor < 80 fl además de la CHCM (concentración de la hemoglobina corpuscular media) < 30 g/dl indicarán definitivamente una anemia por deficiencia de hierro.

Tratamiento

Las siguientes medidas son recomendables para evitar  la anemia por deficiencia de hierro

·         Mantener la lactancia materna exclusiva durante los doce meses y suplementar con hierro oral 1 mg/kg/dia durante más de 6 meses.

·         En los lactantes que toman leche artificial ofrecer formulas enriquecidas con hierro durante el primer año de vida.

·         No dar leche de vaca durante el primer año de vida.

·         Al momento de iniciar la alimentación complementaria introducir alimentos ricos en hierro (cereales enriquecidos con hierro, carnes rojas, hígado)

En el caso que ya se tenga establecida la anemia debe de iniciarse el tratamiento ya sea con sulfato ferroso o glicinato ferroso, se debe de administrar en ayunas junto con vitamina C y de preferencia en las noches, la dosis de hierro elemental a administrar es de 2 a 6 mg/kg/día de hierro (cuanto mas severa la anemia la cantidad de hierro mayor), durante al menos 3 a 5 meses en las anemis leves y en las severas durante años.

Causas de mala respuesta al tratamiento de la anemia con hierro

·         Tratamiento inconstante o corto

·         Persistencia de perdidas sanguíneas no corregidas

·         Error en el diagnostico

·         pH gástrico elevado (por uso de antiácidos) va a disminuir la absorción del hierro

·         Quelantes de hierro (niños contaminados por plomo, aluminio)

·         Enfermedades digestivas como la enfermedad de Crohn y la enfermedad celiaca.

 

 

*Parte de la información ha sido obtenida del Manual de Hematología Pediátrica del Dr. Luis Madero Jefe del Servicio de Hematología Pediátrica del Hospital Infantil Niño Jesús de Madrid España.

 

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